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Antiguo 20-jul-2009   #7 (permalink)
Sakurahop
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Capítulo 1: Buenas intenciones (parte 2)

-¡Listo!

Sakura se frotó las manos para quitarse el polvo tras vaciar la última de sus cajas, le había ayudado un compañero de clase, un tal Naruto Uzumaki, un chico muy majo y divertido que se había encontrado en el pasillo mientras iba con dos cajas encima, y que se había ofrecido a llevarle una.

-¡Muchas gracias Uzumaki…!

-Llámame Naruto, hombre, que para eso somos compañeros de clase.

-Está bien, Naruto, muchas gracias por todo ¿quieres que te invite a un zumo de piña por los esfuerzos?

-Mmm… ¿no tienes ramen?

-¿Ramen?

-Bueno… mejor dame un zumo…

Sakura le tendió el tetra brick y el muchacho lo aceptó de buena gana, ambos se sentaron en la cama de la muchacha.

-Me pregunto quién será mi compañero de habitación…

-¿Aún no sabes de quién se trata? – preguntó sorprendido el joven rubio.

-No, se me olvidó preguntarle al hombre de recepción ¿acaso tu sabes quién es?

-Claro, por supuesto, lleva en esta habitación mucho tiempo solo… pero no recuerdo su nombre… escucha, debe de ser un tío muy raro, dicen que se salta el horario del internado y se escapa por las noches, probablemente para salir con mujeres mayores, más de uno de clase me ha dicho que le ha visto con una mujer mayor…

-¿¡De verdad!? – “Perfecto, me ha tocado habitación con un pervertido”

-Ten cuidado con él, no te vaya a meter en algún lío.

-Ok, lo tendré en cuenta.

El joven Uzumaki le dio un último sorbo al zumo de piña, lo tiró a la papelera y se dirigió a la puerta.

-Bueno, yo te dejo ya, tengo entrenamiento con el equipo de baloncesto.

-Está bien, muchas gracias por todo.

-De nada, nos vemos mañana en clase.

-¡Hasta mañana!

Era bien entrada la noche, Sakura se había dedicado a terminar la tarea que tenía por hacer, y ahora se encontraba leyendo un manga a modo de pasatiempo antes de irse a dormir, con la cabeza recostada en su escritorio, se preguntó dónde podría hallarse su misterioso compañero de habitación, de quien todavía no sabía nada, hacía más de 2 horas que el toque de queda se había pasado y ni rastro de él. Los ojos se le estaban cerrando del cansancio acumulado del día, de pronto, escuchó el chirriar de la ventana y se asustó mucho.

Tras el sobresalto vio aparecer ante ella a un joven muy apuesto, alto, sin llegar a lo excesivo, pelo corto de color castaño oscuro, ojos pequeños y misteriosos, y sonrisa todavía más enigmática, lo que más le llamó la atención fue el color de su piel, tan pálida como lo sería el de una muñeca de porcelana. El muchacho alzó el mentón saludándole.

-No recordaba que hoy venía mi compañero de habitación, para la próxima vez no dejes la ventana cerrada.

-Encantado – respondió Sakura irónicamente – mi nombre es Konohamaru, Nishiwaki Konohamaru.

-Ah, el mío es Sai.

“¿Ni siquiera me va a decir su apellido? Qué tío más rancio.”

Volvió a mirarle con cara de pocos amigos, y se encontró con que se estaba desnudando delante de ella ¡oh no!, de momento sólo se había quitado la camiseta, pero cuando empezara por la parte de abajo… ¡tenía que hacer algo!.

-Ejem… bueno, me voy a dormir…

Al día siguiente Sakura llegó muy cansada a clase, Ino se le acercó en cuanto vio la cara que traía.

-¿Mala noche? – preguntó preocupada.

-Ah… no te lo puedes imaginar… me ha tocado como compañero de habitación al pervertido del Instituo, y encima va y se despelota delante de mis narices…

-¡Ja! Es lo malo de compartir habitación con un chico que no sabe que eres una chica¡tú misma te lo has buscado!

Sakura frunció el ceño.

-Me da igual lo que me digas- dijo en tono infantil – aguantaré lo que sea hasta que decidas marcharte de esta escuela.

Ino volvió a suspirar, en 3 días había suspirado de cansancio por 2 años. Decidió evitar seguir hablando del tema.

-Por cierto¿no te vas a apuntar a ningún club? Este instituto es muy bueno en los clubes de deportes, así que no estaría mal que lo intentaras…

-No creo que sea lo más conveniente, más que nada por mi condición de chica, creo que me aplastarían sin darse cuenta en el primer entrenamiento.

-Sí, creo que tienes razón, será mejor que te apuntes a algún club de manualidades.

-¿En qué club estás tú, Ino, te has apuntado al de baloncesto también?

-¡Ja¡A ti eso no te importa! – dijo a la par que se marchaba.

-¿Por qué se ha puesto así de repente? – murmuró Sakura para sí misma.

-¡Nishiwaki! – una voz la interrumpió en sus cavilaciones – encantada de hablar contigo, me llamo Tenten.

-Ah sí, te recuerdo del primer día.

-Veo que te llevas muy bien con Ino, me ha dicho que sois amigos de la infancia.

-Si, llevamos toda la vida prácticamente juntos.

-Qué relación tan bonita, sin embargo, últimamente Ino está más nerviosa que de costumbre.

-Supongo… que es por verme aquí junto a ella día tras día – murmuró melancólicamente Sakura más para ella misma que para su interlocutora.

Tenten se compadeció de su compañero de clase.

-Seguro que está muy emocionada de tenerte aquí con ella y no sabe cómo expresarlo, a veces Ino puede llegar a ser muy vergonzosa…

-Sí… tienes razón – admitió Sakura mostrando una pequeña sonrisa.

-Oye mira, quería devolverle este cuaderno a Ino, me lo dejó a primera hora, pero como se ha marchado con tanta prisa no me ha dado tiempo a devolvérselo ¿me harías tú el favor de dárselo en mi lugar?

-Por supuesto, pero… no sé qué clase tiene ahora.

-No te preocupes, a las 5 tiene el entrenamiento de baloncesto en el gimnasio, puede ir a dárselo allí.

-Ah… ok, se lo daré.

Y allí se plantó Sakura, a las 6.15 estaba viendo los entrenamientos de baloncesto, a la espera de que terminaran para poder darle el cuaderno de apuntes a su querida amiga.

Observó a Ino entrenando con unas cuantas compañeras, se la veía la mar de feliz, risueña, soñadora. Se le hizo un nudo en el estómago, tal vez ya no la necesitara a ella para ser feliz, tal vez era ahora ella misma quien dependía de la amistad de Ino, en realidad le daba miedo perder su principal punto de apoyo en cuanto a amistad, le daba auténtico pánico que Ino se olvidara de ella y prefiriese estar con otras personas, pero sobretodo, el hecho de que le hubiera dicho que se había enamorado era el principal de sus temores, porque si de verdad estaba enamorada y no lo podía parar, sabía que se quedaría sola para siempre.

-¡Hombre Konohamaru!

Sakura se giró.

-¡Ah, Naruto!

-¿Cómo tú por aquí?

-Bueno, vengo a esperar a una amiga…

-Ah, ya veo, Yamanaka¿verdad?

-Sí, así es.

-Bueno, pues disfruta del entrenamiento, jejeje, además, las chicas se ven preciosas con esos pantaloncitos tan cortos ¿no te parece? – dijo babeando el muchacho.

-Ejem… si… claro… - dijo mientras miraba y pensaba que tal vez debiera de proteger a su querida amiga de más de uno.

Y de repente se dio cuenta de todo.

El equipo de baloncesto de los chicos entrenaba en la cancha de al lado del de las chicas, se les debió de escapar una pelota e Ino muy amablemente la recogió, demasiado amablemente. Se dirigió hacia uno de los chicos que estaba entrenando, y le tendió la pelota mientras aprovechaba a entablar algo de conversación con él.

-¡Naruto! – dijo agarrándole por el cuello de la camiseta.

-¡Ey, me haces daño!

-¿¡Quién narices es ese tipo!? – continuó hablando mientras Uzumaki intentaba zafarse inútilmente de tan poderoso agarre.

-Espera… no consigo fijarme si no dejas de zarandearme de semejante manera…

Sakura frenó en seco.

-Ese de ahí – señaló.

-¡Aaaaahhhh! Ese es Uchiha Sasuke, mejor dicho Sasuke-teme. Es un tipo demasiado chulo, se cree el mejor del mundo, y encima todas las chicas andan como locas detrás de él¡argh! Me pone de muy mala leche¿sabes? Es el capitán del equipo de baloncesto, pero eso no importa¡porque yo algún día conseguiré arrebatarle el puesto y será entonces cuando el gran Uzumaki Naruto sea el maestro del basket y todas las chicas caerán a sus pies!, y a ese teme de Uchiha no le quedará otra cosa que comerse las uñas de rabia – proclamó mientras el mismo se comía sus propias uñas.

- Uchiha Sasuke¿eh¡ Uchiha Sasuke!

Un fuego salió disparado de sus ojos, apuntando directamente al chico que recogía el balón de las manos de Ino y se volvía a su entrenamiento sin apenas haberla hecho caso. Naruto se asustó ¿acaso existía otra persona en este mundo que odiara tanto a Sasuke-teme? Parecía ser que sí, porque la mirada de ese chico se asemejaba a la de un asesino en serie.

“Qué tonta eres Ino, se te nota a kilómetros que estás colada por ese imbécil… pero yo haré que se te pase la tontería” pensó Sakura para sí misma mientras una sonrisa diabólica se iba formando en su rostro.

Naruto sintió pánico.

CONTINUARÁ
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Siguiente parte del capítulo primero, en fin, espero que esté entretenida y esas cosas xD!
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